|
Buenas tardes,
Mi historia empieza recogiendo a Isis de la protectora hace unos 2 años y ya ha vivido en 3 casas con nosotros sin problemas. Nos mudamos a Mallorca desde Barcelona y cómo no, nos la trajimos.
El tema es que cuando llegamos a nuestra nueva casita en el campo, nos encontramos con un precioso gato negro todo flacucho que era del propietario de la casa que lo había dejado allí porque era su hábitat natural dejándolo solo al "cuidado" de los vecinos. La verdad es que al pobre gato(Tito) no le hacía nadie caso y nosotros empezamos a darle, cariño y comida y él fue viniendo cada vez más a menudo hasta que ya hace un tiempo está siempre con nosotros, hasta duerme en la cama y todo!! Tiene inclusi actitudes de perro, acompañandonos a donde vamos, esperandonos en la puerta de casa cuando salimos, etc....
El problema es que ahora nos volveremos a ir a Península y no sabemos qué hacer. A Isis y Tito, no se simpatizan nada, (y sobre todo Isis, vive bufandole... Tito, persiguiendole... Pero supongo, q tarde o temprano se terminarían adaptando, o al menos tolerandose. Nuestro dilema real, es Tito, (porque la peque, Isis ya es una veterana de los viajes, (puteada , eso sí la pobre). Pero tampoco es por elección propia... No sabemos si llevarnos también a Tito, nosotros ya lo adoramos!! y queremos porque ya es como "nuestro"; pero no sabemos si para él será lo mejor. Tito, se ha criado y siempre a vivido aquí, está acostumbrado a estar fuera de casa en contacto con la naturaleza y no sabemos si dejar todo esto, donde ha estado siempre puede ser perjudicial para él o bien se acabará acostumbrando a la nueva vida porque seguiría estando con nosotros...
Espero que alguien me pueda aconsejar y ayudar, gracias de antemano a todos los del foro.
|