| El celo de la gata |
|
|
|
Aún no entiendo por qué a la gata del 2º “B” no la dejan salir, puedo escuchar claramente sus maullidos desde aquí, es más, en la mañana estuve un rato, esperándola en su puerta para ver si la dejaban salir, pero nada, es inútil y los maullidos en aumento.
No me gustaría ser una gata en celo, con esos cambios de humor en las fases del ciclo estral.
Carina es bastante joven, así que supongo que sus dueños no querrán que se quede embarazada antes de completar su desarrollo. Seguramente dejarán pasar varios celos y esperar a que sea lo suficientemente mayor como para tener una gestación. De cualquier forma, confío en que si sus dueños deciden no esterilizarla (para evitar tumores mamarios, infecciones uterinas, cambios de humor, etc.) me escojan a mí para encargar gatitos. Hemos compatibilizado muy bien y creo que es momento de dar un paso adelante en nuestra relación de simples vecinos. Parece que sus dueños inmediatamente saben cuando entra en este estado, debe ser por lo cariñosa que se pone con ellos, pero nunca he podido encontrar a la gata en celo en la calle, es por ello que nunca hemos podido concretar nada serio. Ojala que los dueños de Carina reconsideren dejarla salir, sus maullidos me indican nuevamente que llama a un gatito guapo, por suerte estoy yo aquí afuera y espero que ningún otro gato llegue a oírla para que no se cruce por nuestro camino. |

